Elige un problema acotado
Empieza por una tarea que puedas explicar en una frase: ordenar consultas de clientes, diseñar una página informativa o limpiar un archivo de datos. “Marketing completo” y “asistencia en todo” dejan demasiadas expectativas abiertas. Define quién usaría el resultado y qué decisión o actividad facilitaría.
Ejemplo ficticio: una tienda necesita responder preguntas repetidas sobre entregas. Tu muestra puede incluir diez preguntas, respuestas propuestas y una regla para derivar casos que no se pueden resolver. No necesitas afirmar que una tienda te contrató. Describe el ejercicio como un proyecto personal con datos simulados.
Documenta la muestra como un caso
- Contexto: quién necesita el trabajo y cuál es el problema.
- Restricciones: tiempo, formato, herramientas y datos disponibles.
- Decisiones: qué elegiste y por qué.
- Entrega: una captura, documento o enlace que se pueda revisar.
- Comprobación: cómo revisaste errores y qué quedó fuera.
Si no tienes métricas reales, no inventes una mejora porcentual. Puedes decir “comprobé que cada pregunta tuviera una respuesta y un criterio de escalamiento”. Eso muestra una revisión concreta. Si usaste herramientas automáticas, explica qué revisaste tú y qué limitaciones observaste.
Escribe una propuesta que permita decidir
La propuesta debe unir el problema del cliente con una entrega. En lugar de “soy responsable y trabajo rápido”, escribe “entregaré una base de diez respuestas con categorías y un procedimiento de derivación”. Añade formato, plazo contado desde la recepción de los materiales y criterio de aceptación.
Ejemplo adaptable: “Para organizar las consultas, propongo una primera versión con diez respuestas y una clasificación. Necesito sus políticas de entrega y devolución. Entrego un documento editable y una ronda de ajustes sobre las respuestas acordadas. Las consultas nuevas y los cambios de políticas se presupuestan aparte”. No uses este ejemplo como contrato: es una forma de aclarar alcance.
Define alcance antes de calcular el precio
| Elemento | Ejemplo concreto |
|---|---|
| Entregables | Un documento de diez respuestas y una tabla de categorías |
| Insumos | Políticas vigentes y ejemplos sin datos personales |
| Revisión | Una ronda sobre el contenido acordado |
| Exclusiones | Traducción, implementación y atención en vivo |
| Aceptación | Respuestas completas y coherentes con las políticas entregadas |
Una revisión corrige lo acordado; un cambio de alcance añade trabajo nuevo. Si el cliente pide pasar de diez a treinta respuestas, documenta el impacto en precio y calendario antes de hacerlo. El criterio evita discutir después qué estaba incluido.
Estima horas y capacidad real
Divide el trabajo en investigación, ejecución, revisión y comunicación. Incluye las horas no visibles para el cliente. Para un ejercicio ficticio de ocho horas de ejecución, dos de investigación y dos de revisión, la carga total es doce; multiplicar solo las ocho primeras por tu tarifa subestima el trabajo.
La calculadora de tarifa sostenible parte de tu objetivo, costos, reserva y horas facturables. Es una referencia de planificación, no una tarifa de mercado ni una garantía de ingresos. No rebajes automáticamente el resultado por ser principiante: revisa alcance y capacidad antes de aceptar un precio que no cubra tus costos.
Usa una ficha de acuerdo y revisa lo legal aparte
Descarga la ficha de alcance editable para registrar cliente, entregas, insumos, revisión, pago y aceptación. Un documento operativo no resuelve por sí solo propiedad intelectual, responsabilidad, jurisdicción o impuestos. Si el proyecto tiene implicaciones importantes, pide revisión profesional local.
Antes de empezar confirma quién puede aprobar cambios, cómo se registran las entregas y cuándo se paga cada hito. Después de entregar, conserva una copia y una confirmación de recepción. Si quieres añadir el proyecto al portafolio, solicita permiso y elimina información confidencial. Una muestra pública nunca debe divulgar documentos o datos del cliente sin autorización.