Un método simple para calcular tu tarifa inicial sin regalar tu trabajo ni espantar a los primeros clientes.
Por qué no conviene copiar la tarifa de otro freelancer
Ver cuánto cobra otro freelancer con más experiencia y copiar ese número, sin ajustar por tu nivel actual, suele terminar en dos problemas: cobrar de más para lo que podés entregar hoy, o cobrar de menos por miedo y quedarte ahí durante años.
Para tener en cuenta: Subí tu tarifa cada vez que consigas un cliente nuevo con relativa facilidad al precio actual — es la señal más clara de que estás cobrando por debajo de lo que el mercado está dispuesto a pagar por tu trabajo.
Un punto de partida razonable
Calculá cuánto necesitás ganar por mes, dividilo por las horas reales que podés dedicar a trabajo facturable (no todas las horas de trabajo son facturables: hay tiempo de aplicar a proyectos, administrar cobros, etc.), y usá ese número como piso, no como tarifa final.
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Preguntas frecuentes
¿Es mejor cobrar por hora o por proyecto?
Cobrar por proyecto suele beneficiarte más a medida que te volvés más eficiente, porque no te penaliza por trabajar más rápido. Al principio, cobrar por hora puede darte más previsibilidad mientras estimás bien tus tiempos.
¿Debo bajar mi tarifa para conseguir el primer cliente?
Podés ofrecer una tarifa de entrada más baja de forma temporal y transparente, pero evitá anclarte ahí de forma permanente: es más difícil subir precios con un cliente existente que fijar una tarifa correcta desde el inicio con uno nuevo.