Formas prácticas de armar un portafolio convincente antes de tener proyectos pagos que mostrar.
Proyectos que podés crear vos mismo
Rediseñar la web o el material de una marca real (sin que te lo hayan pedido, como ejercicio) es una de las formas más efectivas de mostrar trabajo aplicado a un caso concreto, en vez de un ejercicio genérico. También sirve tomar un problema real de tu entorno cercano y resolverlo como si fuera un proyecto de cliente.
Para tener en cuenta: Un portafolio de tres proyectos bien explicados convence más que diez piezas sueltas sin contexto. Priorizá profundidad sobre cantidad en tus primeras muestras.
Cómo presentarlo sin que parezca 'de práctica'
Cada pieza del portafolio debería explicar el problema que resolvía, no solo mostrar el resultado final: qué necesitaba esa marca ficticia o real, qué decisiones tomaste, y por qué. Eso demuestra criterio, que es lo que un cliente evalúa además de la habilidad técnica.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo usar proyectos ficticios en mi portafolio?
Sí, siempre que lo aclares como ejercicio o proyecto personal y no lo presentes como un trabajo real para un cliente que no existió.
¿Dónde publico mi portafolio si recién empiezo?
Una página simple propia, un perfil en Behance o GitHub según tu rubro, o directamente el perfil de la plataforma freelance que uses, son suficientes para empezar.